Variación espacial y temporal de la calidad de agua de los principales tributarios al embalse Los Molinos: aplicación de herramientas informáticas

Autores
Shoijet, Verónica Patricia
Año de publicación
2022
Idioma
español castellano
Tipo de recurso
tesis de maestría
Estado
versión aceptada
Colaborador/a o director/a de tesis
Cioccale, Marcela A.
Cossavella, Ana M.
Descripción
Introducción El embalse Los Molinos (ELM) fue construido entre los años 1948 y 1953 sobre el curso de agua del río homónimo. Una vez finalizada la obra, se concretó el primer aprovechamiento del potencial hídrico de la cuenca alta del río Segundo (Xanaes) a través de la presa Los Molinos I. En esta instancia fue de particular trascendencia la regulación y el control de crecidas aguas abajo (Cossavella, 2003, Rodríguez Reartes et al., 2016). Históricamente, la ciudad de Córdoba vio abastecida sus necesidades hídricas de agua potable y riego a través del río Primero (Suquía) como fuente única. El crecimiento demográfico y el marcado aumento en la utilización del agua para riego, industria y energía, determinaron que en la década del setenta surgiera el proyecto de captar las aguas del río Los Molinos, afluente del río Segundo, para reforzar el aprovisionamiento antes mencionado. De esta manera se planificó la utilización de una fuente alternativa a la existente (Cossavella, 2003). Actualmente, este cuerpo de agua representa una de las principales atracciones turísticas de la región, y también se utiliza para actividades recreativas como pesca y deportes acuáticos (Cossavella, 2003; Griboff et al., 2018). El ELM se ubica en el Valle Los Reartes o Santa Ana, en el límite entre los departamentos Santa María y Calamuchita, a 65 km al sudoeste de la ciudad de Córdoba. La cuenca de aporte hasta la presa abarca una superficie de 894 km2 y está conformada por cuatro ríos tributarios: San Pedro, Los Espinillos, Del Medio y Los Reartes. Las coordenadas de su espejo de agua son 31º 43’30’’ S y 64º 32’20’’ W. (Bazán et al., 2018). El embalse ha sido clasificado como eutrófico, con floraciones recurrentes de cianobacterias y calidad de agua deteriorada en verano y primavera (Bazán et al., 2018). El progresivo deterioro de la calidad de agua es consecuencia de la actividad turística, el creciente desarrollo urbanístico en su cuenca, la ocurrencia de incendios y de las prácticas agrícola-ganaderas, presentándose floraciones de cianobacterias y algas, producto de su enriquecimiento de nutrientes, sumado a condiciones de temperatura, luz y estratificación de la columna de agua (Cossavella et al., 2011; Rodríguez Reartes et al., 2013; Nadal et al., 2013; Bazán et al., 2018; Griboff et al, 2018). En los últimos años, el ELM ha sufrido una fuerte presión antropogénica por el crecimiento de asentamientos urbanos e instalaciones turísticas sin planificación ni control, así como impactos naturales debido a incendios e inundaciones en los alrededores (Rodríguez Reartes et al., 2016; Bonansea et al., 2021). Por la atracción turística del embalse, localidades próximas como Villa Ciudad de América, Potrero de Garay, La Cumbrecita, Los Reartes, Villa Ciudad Parque Los Reartes y los parajes Villa Alpina, Villa Berna y Athos Pampa, tuvieron un crecimiento poblacional acelerado sin que exista un plan de ordenamiento territorial (Cossavella et al., 2011). El perilago fue extensamente ocupado por viviendas y cabañas que no están conectados a una red cloacal, sino que descargan sus efluentes a sangrías o pozos absorbentes. Los mismos se infiltran a través del subsuelo, llegando hasta el embalse con elevada carga de nutrientes e incrementando su condición de eutrofia. A esto se suma la construcción de viviendas muy cerca del embalse, a menos de 50 metros de la costa en algunos casos (Nadal, 2010; Rodríguez Reartes et al., 2016; Bonansea et al., 2021). Además, alrededor del lago hay cientos de balsas que están habitadas de forma permanente, que producen diferentes tipos de residuos, que se arrojan directamente al depósito. Por tanto, existe una gran descarga directa de efluentes domésticos, es decir, sin tratamiento previo, al lago (Griboff et al., 2018). Otro problema a considerar es el aumento de incendios, como por ejemplo los ocurridos en el periodo 1999-2003 en las Sierras Grandes (Argañaraz, 2016). Debido a la negligencia del hombre, al año hidrológico seco y a las condiciones meteorológicas (periodo de estiaje, altas temperaturas y fuertes vientos) se creó a mediados del año 2003 un escenario óptimo para provocar focos de incendios de diversa magnitud en las cuencas del ELM (Rodríguez et al., 2005). Las floraciones de cianobacterias se detectaron más frecuentemente desde el año 2004, luego de los incendios forestales ocurridos en la zona (Bazán et al., 2018). Por otra parte, las principales actividades que se realizan en la zona están relacionados con la agricultura (soja, maíz y papa) y cría de animales (ganado vacuno y equino) que pastan en la costa oeste del embalse y lo utilizan como abrevadero. Las descargas directas de heces de origen animal causan contaminación fecal del agua, pérdida de especies acuáticas, aumento de nutrientes y favorece el proceso de eutrofización (Cossavella et al., 2011, Griboff et al., 2018). Todas estas acciones descriptas repercuten en forma negativa sobre el embalse, llevándolo a un progresivo estado de eutrofización. Debido al deterioro de la calidad del agua evidenciado, se convirtió de vital importancia la realización de monitoreos periódicos en el ELM y sus tributarios con el objeto de evaluar la dinámica de la calidad de sus aguas y la evolución de su estado trófico. Existen antecedentes de monitoreos realizados en forma estacional que datan del periodo 1971 - 1972, en los cuales ya se habla de las características eutróficas de este cuerpo de agua (Drago y Depetris, 1975; Bonetto et al., 1976). En la década del ‘80, fueron muestreados durante los veranos de 1984, 1985 y 1986, 103 lagos y embalses de Argentina, dentro de ellos el ELM (Quirós, 1988). Entre los meses de agosto de 1992 y agosto de 1993, la ex Dirección Provincial de Hidráulica y la ex Empresa Provincial de Obras Sanitarias realizaron un monitoreo sobre un área de la cuenca comprendida por el ELM y sus afluentes, hasta un punto situado a 300 metros aguas abajo del azud nivelador de José de La Quintana, sobre el río Los Molinos, con una periodicidad mensual (Cossavella, 2003). Posteriormente, la empresa Aguas Cordobesas realizó un muestreo en profundidad, en el verano del año 1994 y, por iniciativa de la Municipalidad de Córdoba se llevó a cabo otro en distintos sitios del embalse, durante los meses de enero y febrero de 1997, con el objetivo de realizar un diagnóstico de su estado trófico. Desde octubre del año 1999 se llevan a cabo monitoreos en el ELM y sus tributarios, en el marco de diversos proyectos de investigación y a través de actividades multidisciplinarias e interinstitucionales. La continuidad del estudio fue posible por la actuación sinérgica entre el Laboratorio de Hidráulica de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba (FCEFyN - UNC), la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la provincia de Córdoba (ex DIPAS y actualmente APRHI) y el Ente Intercomunal Los Molinos. A partir del 2001 comienza a participar la empresa Aguas Cordobesas S.A., actual concesionaria y prestataria del abastecimiento de agua potable a la ciudad de Córdoba (Cossavella et al., 2011, Bazán et al., 2014; Bazán et al., 2018), y en los últimos años se incorporó el Grupo Especial de Rescate y Salvamento de la Policía de Córdoba (GERS). Como resultado de las diferentes campañas de muestreo se generaron una importante cantidad de datos espaciales y temporales de calidad de agua de los tributarios del embalse. En este trabajo se pretende realizar el análisis de los mismos y el planteo de modelos de comportamiento hidrogeoquímico en escenarios donde converjan los aspectos climáticos, ambientales y antrópicos.
Fil: Shoijet, Verónica Patricia. Universidad Tecnológica Nacional. Facultad Regional Córdoba. Ingeniería Ambiental; Argentina.
Materia
Calidad de agua
Incendios forestales
Eutrofización
Nivel de accesibilidad
acceso abierto
Condiciones de uso
Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.5 Argentina
Repositorio
Repositorio Institucional Abierto (UTN)
Institución
Universidad Tecnológica Nacional
OAI Identificador
oai:ria.utn.edu.ar:20.500.12272/15130

id RIAUTN_173b281114f71256cc160c290576c020
oai_identifier_str oai:ria.utn.edu.ar:20.500.12272/15130
network_acronym_str RIAUTN
repository_id_str a
network_name_str Repositorio Institucional Abierto (UTN)
spelling Variación espacial y temporal de la calidad de agua de los principales tributarios al embalse Los Molinos: aplicación de herramientas informáticasShoijet, Verónica PatriciaCalidad de aguaIncendios forestalesEutrofizaciónIntroducción El embalse Los Molinos (ELM) fue construido entre los años 1948 y 1953 sobre el curso de agua del río homónimo. Una vez finalizada la obra, se concretó el primer aprovechamiento del potencial hídrico de la cuenca alta del río Segundo (Xanaes) a través de la presa Los Molinos I. En esta instancia fue de particular trascendencia la regulación y el control de crecidas aguas abajo (Cossavella, 2003, Rodríguez Reartes et al., 2016). Históricamente, la ciudad de Córdoba vio abastecida sus necesidades hídricas de agua potable y riego a través del río Primero (Suquía) como fuente única. El crecimiento demográfico y el marcado aumento en la utilización del agua para riego, industria y energía, determinaron que en la década del setenta surgiera el proyecto de captar las aguas del río Los Molinos, afluente del río Segundo, para reforzar el aprovisionamiento antes mencionado. De esta manera se planificó la utilización de una fuente alternativa a la existente (Cossavella, 2003). Actualmente, este cuerpo de agua representa una de las principales atracciones turísticas de la región, y también se utiliza para actividades recreativas como pesca y deportes acuáticos (Cossavella, 2003; Griboff et al., 2018). El ELM se ubica en el Valle Los Reartes o Santa Ana, en el límite entre los departamentos Santa María y Calamuchita, a 65 km al sudoeste de la ciudad de Córdoba. La cuenca de aporte hasta la presa abarca una superficie de 894 km2 y está conformada por cuatro ríos tributarios: San Pedro, Los Espinillos, Del Medio y Los Reartes. Las coordenadas de su espejo de agua son 31º 43’30’’ S y 64º 32’20’’ W. (Bazán et al., 2018). El embalse ha sido clasificado como eutrófico, con floraciones recurrentes de cianobacterias y calidad de agua deteriorada en verano y primavera (Bazán et al., 2018). El progresivo deterioro de la calidad de agua es consecuencia de la actividad turística, el creciente desarrollo urbanístico en su cuenca, la ocurrencia de incendios y de las prácticas agrícola-ganaderas, presentándose floraciones de cianobacterias y algas, producto de su enriquecimiento de nutrientes, sumado a condiciones de temperatura, luz y estratificación de la columna de agua (Cossavella et al., 2011; Rodríguez Reartes et al., 2013; Nadal et al., 2013; Bazán et al., 2018; Griboff et al, 2018). En los últimos años, el ELM ha sufrido una fuerte presión antropogénica por el crecimiento de asentamientos urbanos e instalaciones turísticas sin planificación ni control, así como impactos naturales debido a incendios e inundaciones en los alrededores (Rodríguez Reartes et al., 2016; Bonansea et al., 2021). Por la atracción turística del embalse, localidades próximas como Villa Ciudad de América, Potrero de Garay, La Cumbrecita, Los Reartes, Villa Ciudad Parque Los Reartes y los parajes Villa Alpina, Villa Berna y Athos Pampa, tuvieron un crecimiento poblacional acelerado sin que exista un plan de ordenamiento territorial (Cossavella et al., 2011). El perilago fue extensamente ocupado por viviendas y cabañas que no están conectados a una red cloacal, sino que descargan sus efluentes a sangrías o pozos absorbentes. Los mismos se infiltran a través del subsuelo, llegando hasta el embalse con elevada carga de nutrientes e incrementando su condición de eutrofia. A esto se suma la construcción de viviendas muy cerca del embalse, a menos de 50 metros de la costa en algunos casos (Nadal, 2010; Rodríguez Reartes et al., 2016; Bonansea et al., 2021). Además, alrededor del lago hay cientos de balsas que están habitadas de forma permanente, que producen diferentes tipos de residuos, que se arrojan directamente al depósito. Por tanto, existe una gran descarga directa de efluentes domésticos, es decir, sin tratamiento previo, al lago (Griboff et al., 2018). Otro problema a considerar es el aumento de incendios, como por ejemplo los ocurridos en el periodo 1999-2003 en las Sierras Grandes (Argañaraz, 2016). Debido a la negligencia del hombre, al año hidrológico seco y a las condiciones meteorológicas (periodo de estiaje, altas temperaturas y fuertes vientos) se creó a mediados del año 2003 un escenario óptimo para provocar focos de incendios de diversa magnitud en las cuencas del ELM (Rodríguez et al., 2005). Las floraciones de cianobacterias se detectaron más frecuentemente desde el año 2004, luego de los incendios forestales ocurridos en la zona (Bazán et al., 2018). Por otra parte, las principales actividades que se realizan en la zona están relacionados con la agricultura (soja, maíz y papa) y cría de animales (ganado vacuno y equino) que pastan en la costa oeste del embalse y lo utilizan como abrevadero. Las descargas directas de heces de origen animal causan contaminación fecal del agua, pérdida de especies acuáticas, aumento de nutrientes y favorece el proceso de eutrofización (Cossavella et al., 2011, Griboff et al., 2018). Todas estas acciones descriptas repercuten en forma negativa sobre el embalse, llevándolo a un progresivo estado de eutrofización. Debido al deterioro de la calidad del agua evidenciado, se convirtió de vital importancia la realización de monitoreos periódicos en el ELM y sus tributarios con el objeto de evaluar la dinámica de la calidad de sus aguas y la evolución de su estado trófico. Existen antecedentes de monitoreos realizados en forma estacional que datan del periodo 1971 - 1972, en los cuales ya se habla de las características eutróficas de este cuerpo de agua (Drago y Depetris, 1975; Bonetto et al., 1976). En la década del ‘80, fueron muestreados durante los veranos de 1984, 1985 y 1986, 103 lagos y embalses de Argentina, dentro de ellos el ELM (Quirós, 1988). Entre los meses de agosto de 1992 y agosto de 1993, la ex Dirección Provincial de Hidráulica y la ex Empresa Provincial de Obras Sanitarias realizaron un monitoreo sobre un área de la cuenca comprendida por el ELM y sus afluentes, hasta un punto situado a 300 metros aguas abajo del azud nivelador de José de La Quintana, sobre el río Los Molinos, con una periodicidad mensual (Cossavella, 2003). Posteriormente, la empresa Aguas Cordobesas realizó un muestreo en profundidad, en el verano del año 1994 y, por iniciativa de la Municipalidad de Córdoba se llevó a cabo otro en distintos sitios del embalse, durante los meses de enero y febrero de 1997, con el objetivo de realizar un diagnóstico de su estado trófico. Desde octubre del año 1999 se llevan a cabo monitoreos en el ELM y sus tributarios, en el marco de diversos proyectos de investigación y a través de actividades multidisciplinarias e interinstitucionales. La continuidad del estudio fue posible por la actuación sinérgica entre el Laboratorio de Hidráulica de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba (FCEFyN - UNC), la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la provincia de Córdoba (ex DIPAS y actualmente APRHI) y el Ente Intercomunal Los Molinos. A partir del 2001 comienza a participar la empresa Aguas Cordobesas S.A., actual concesionaria y prestataria del abastecimiento de agua potable a la ciudad de Córdoba (Cossavella et al., 2011, Bazán et al., 2014; Bazán et al., 2018), y en los últimos años se incorporó el Grupo Especial de Rescate y Salvamento de la Policía de Córdoba (GERS). Como resultado de las diferentes campañas de muestreo se generaron una importante cantidad de datos espaciales y temporales de calidad de agua de los tributarios del embalse. En este trabajo se pretende realizar el análisis de los mismos y el planteo de modelos de comportamiento hidrogeoquímico en escenarios donde converjan los aspectos climáticos, ambientales y antrópicos.Fil: Shoijet, Verónica Patricia. Universidad Tecnológica Nacional. Facultad Regional Córdoba. Ingeniería Ambiental; Argentina.Cioccale, Marcela A.Cossavella, Ana M.2026-06-08T21:09:52Z2022info:eu-repo/semantics/masterThesisinfo:eu-repo/semantics/acceptedVersionhttp://purl.org/coar/resource_type/c_bdccinfo:ar-repo/semantics/tesisDeMaestriapdfapplication/pdfhttps://hdl.handle.net/20.500.12272/15130spainfo:eu-repo/semantics/openAccessAttribution-NonCommercial-NoDerivs 2.5 Argentinahttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/Shoijet, Verónica Patriciahttps://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/reponame:Repositorio Institucional Abierto (UTN)instname:Universidad Tecnológica Nacional2026-09-24T12:48:34Zoai:ria.utn.edu.ar:20.500.12272/15130instacron:UTNInstitucionalhttp://ria.utn.edu.ar/Universidad públicaNo correspondehttp://ria.utn.edu.ar/oaigestionria@rec.utn.edu.ar; fsuarez@rec.utn.edu.arArgentinaNo correspondeNo correspondeNo correspondeopendoar:a2026-09-24 12:48:35.087Repositorio Institucional Abierto (UTN) - Universidad Tecnológica Nacionalfalse
dc.title.none.fl_str_mv Variación espacial y temporal de la calidad de agua de los principales tributarios al embalse Los Molinos: aplicación de herramientas informáticas
title Variación espacial y temporal de la calidad de agua de los principales tributarios al embalse Los Molinos: aplicación de herramientas informáticas
spellingShingle Variación espacial y temporal de la calidad de agua de los principales tributarios al embalse Los Molinos: aplicación de herramientas informáticas
Shoijet, Verónica Patricia
Calidad de agua
Incendios forestales
Eutrofización
title_short Variación espacial y temporal de la calidad de agua de los principales tributarios al embalse Los Molinos: aplicación de herramientas informáticas
title_full Variación espacial y temporal de la calidad de agua de los principales tributarios al embalse Los Molinos: aplicación de herramientas informáticas
title_fullStr Variación espacial y temporal de la calidad de agua de los principales tributarios al embalse Los Molinos: aplicación de herramientas informáticas
title_full_unstemmed Variación espacial y temporal de la calidad de agua de los principales tributarios al embalse Los Molinos: aplicación de herramientas informáticas
title_sort Variación espacial y temporal de la calidad de agua de los principales tributarios al embalse Los Molinos: aplicación de herramientas informáticas
dc.creator.none.fl_str_mv Shoijet, Verónica Patricia
author Shoijet, Verónica Patricia
author_facet Shoijet, Verónica Patricia
author_role author
dc.contributor.none.fl_str_mv Cioccale, Marcela A.
Cossavella, Ana M.
dc.subject.none.fl_str_mv Calidad de agua
Incendios forestales
Eutrofización
topic Calidad de agua
Incendios forestales
Eutrofización
dc.description.none.fl_txt_mv Introducción El embalse Los Molinos (ELM) fue construido entre los años 1948 y 1953 sobre el curso de agua del río homónimo. Una vez finalizada la obra, se concretó el primer aprovechamiento del potencial hídrico de la cuenca alta del río Segundo (Xanaes) a través de la presa Los Molinos I. En esta instancia fue de particular trascendencia la regulación y el control de crecidas aguas abajo (Cossavella, 2003, Rodríguez Reartes et al., 2016). Históricamente, la ciudad de Córdoba vio abastecida sus necesidades hídricas de agua potable y riego a través del río Primero (Suquía) como fuente única. El crecimiento demográfico y el marcado aumento en la utilización del agua para riego, industria y energía, determinaron que en la década del setenta surgiera el proyecto de captar las aguas del río Los Molinos, afluente del río Segundo, para reforzar el aprovisionamiento antes mencionado. De esta manera se planificó la utilización de una fuente alternativa a la existente (Cossavella, 2003). Actualmente, este cuerpo de agua representa una de las principales atracciones turísticas de la región, y también se utiliza para actividades recreativas como pesca y deportes acuáticos (Cossavella, 2003; Griboff et al., 2018). El ELM se ubica en el Valle Los Reartes o Santa Ana, en el límite entre los departamentos Santa María y Calamuchita, a 65 km al sudoeste de la ciudad de Córdoba. La cuenca de aporte hasta la presa abarca una superficie de 894 km2 y está conformada por cuatro ríos tributarios: San Pedro, Los Espinillos, Del Medio y Los Reartes. Las coordenadas de su espejo de agua son 31º 43’30’’ S y 64º 32’20’’ W. (Bazán et al., 2018). El embalse ha sido clasificado como eutrófico, con floraciones recurrentes de cianobacterias y calidad de agua deteriorada en verano y primavera (Bazán et al., 2018). El progresivo deterioro de la calidad de agua es consecuencia de la actividad turística, el creciente desarrollo urbanístico en su cuenca, la ocurrencia de incendios y de las prácticas agrícola-ganaderas, presentándose floraciones de cianobacterias y algas, producto de su enriquecimiento de nutrientes, sumado a condiciones de temperatura, luz y estratificación de la columna de agua (Cossavella et al., 2011; Rodríguez Reartes et al., 2013; Nadal et al., 2013; Bazán et al., 2018; Griboff et al, 2018). En los últimos años, el ELM ha sufrido una fuerte presión antropogénica por el crecimiento de asentamientos urbanos e instalaciones turísticas sin planificación ni control, así como impactos naturales debido a incendios e inundaciones en los alrededores (Rodríguez Reartes et al., 2016; Bonansea et al., 2021). Por la atracción turística del embalse, localidades próximas como Villa Ciudad de América, Potrero de Garay, La Cumbrecita, Los Reartes, Villa Ciudad Parque Los Reartes y los parajes Villa Alpina, Villa Berna y Athos Pampa, tuvieron un crecimiento poblacional acelerado sin que exista un plan de ordenamiento territorial (Cossavella et al., 2011). El perilago fue extensamente ocupado por viviendas y cabañas que no están conectados a una red cloacal, sino que descargan sus efluentes a sangrías o pozos absorbentes. Los mismos se infiltran a través del subsuelo, llegando hasta el embalse con elevada carga de nutrientes e incrementando su condición de eutrofia. A esto se suma la construcción de viviendas muy cerca del embalse, a menos de 50 metros de la costa en algunos casos (Nadal, 2010; Rodríguez Reartes et al., 2016; Bonansea et al., 2021). Además, alrededor del lago hay cientos de balsas que están habitadas de forma permanente, que producen diferentes tipos de residuos, que se arrojan directamente al depósito. Por tanto, existe una gran descarga directa de efluentes domésticos, es decir, sin tratamiento previo, al lago (Griboff et al., 2018). Otro problema a considerar es el aumento de incendios, como por ejemplo los ocurridos en el periodo 1999-2003 en las Sierras Grandes (Argañaraz, 2016). Debido a la negligencia del hombre, al año hidrológico seco y a las condiciones meteorológicas (periodo de estiaje, altas temperaturas y fuertes vientos) se creó a mediados del año 2003 un escenario óptimo para provocar focos de incendios de diversa magnitud en las cuencas del ELM (Rodríguez et al., 2005). Las floraciones de cianobacterias se detectaron más frecuentemente desde el año 2004, luego de los incendios forestales ocurridos en la zona (Bazán et al., 2018). Por otra parte, las principales actividades que se realizan en la zona están relacionados con la agricultura (soja, maíz y papa) y cría de animales (ganado vacuno y equino) que pastan en la costa oeste del embalse y lo utilizan como abrevadero. Las descargas directas de heces de origen animal causan contaminación fecal del agua, pérdida de especies acuáticas, aumento de nutrientes y favorece el proceso de eutrofización (Cossavella et al., 2011, Griboff et al., 2018). Todas estas acciones descriptas repercuten en forma negativa sobre el embalse, llevándolo a un progresivo estado de eutrofización. Debido al deterioro de la calidad del agua evidenciado, se convirtió de vital importancia la realización de monitoreos periódicos en el ELM y sus tributarios con el objeto de evaluar la dinámica de la calidad de sus aguas y la evolución de su estado trófico. Existen antecedentes de monitoreos realizados en forma estacional que datan del periodo 1971 - 1972, en los cuales ya se habla de las características eutróficas de este cuerpo de agua (Drago y Depetris, 1975; Bonetto et al., 1976). En la década del ‘80, fueron muestreados durante los veranos de 1984, 1985 y 1986, 103 lagos y embalses de Argentina, dentro de ellos el ELM (Quirós, 1988). Entre los meses de agosto de 1992 y agosto de 1993, la ex Dirección Provincial de Hidráulica y la ex Empresa Provincial de Obras Sanitarias realizaron un monitoreo sobre un área de la cuenca comprendida por el ELM y sus afluentes, hasta un punto situado a 300 metros aguas abajo del azud nivelador de José de La Quintana, sobre el río Los Molinos, con una periodicidad mensual (Cossavella, 2003). Posteriormente, la empresa Aguas Cordobesas realizó un muestreo en profundidad, en el verano del año 1994 y, por iniciativa de la Municipalidad de Córdoba se llevó a cabo otro en distintos sitios del embalse, durante los meses de enero y febrero de 1997, con el objetivo de realizar un diagnóstico de su estado trófico. Desde octubre del año 1999 se llevan a cabo monitoreos en el ELM y sus tributarios, en el marco de diversos proyectos de investigación y a través de actividades multidisciplinarias e interinstitucionales. La continuidad del estudio fue posible por la actuación sinérgica entre el Laboratorio de Hidráulica de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba (FCEFyN - UNC), la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la provincia de Córdoba (ex DIPAS y actualmente APRHI) y el Ente Intercomunal Los Molinos. A partir del 2001 comienza a participar la empresa Aguas Cordobesas S.A., actual concesionaria y prestataria del abastecimiento de agua potable a la ciudad de Córdoba (Cossavella et al., 2011, Bazán et al., 2014; Bazán et al., 2018), y en los últimos años se incorporó el Grupo Especial de Rescate y Salvamento de la Policía de Córdoba (GERS). Como resultado de las diferentes campañas de muestreo se generaron una importante cantidad de datos espaciales y temporales de calidad de agua de los tributarios del embalse. En este trabajo se pretende realizar el análisis de los mismos y el planteo de modelos de comportamiento hidrogeoquímico en escenarios donde converjan los aspectos climáticos, ambientales y antrópicos.
Fil: Shoijet, Verónica Patricia. Universidad Tecnológica Nacional. Facultad Regional Córdoba. Ingeniería Ambiental; Argentina.
description Introducción El embalse Los Molinos (ELM) fue construido entre los años 1948 y 1953 sobre el curso de agua del río homónimo. Una vez finalizada la obra, se concretó el primer aprovechamiento del potencial hídrico de la cuenca alta del río Segundo (Xanaes) a través de la presa Los Molinos I. En esta instancia fue de particular trascendencia la regulación y el control de crecidas aguas abajo (Cossavella, 2003, Rodríguez Reartes et al., 2016). Históricamente, la ciudad de Córdoba vio abastecida sus necesidades hídricas de agua potable y riego a través del río Primero (Suquía) como fuente única. El crecimiento demográfico y el marcado aumento en la utilización del agua para riego, industria y energía, determinaron que en la década del setenta surgiera el proyecto de captar las aguas del río Los Molinos, afluente del río Segundo, para reforzar el aprovisionamiento antes mencionado. De esta manera se planificó la utilización de una fuente alternativa a la existente (Cossavella, 2003). Actualmente, este cuerpo de agua representa una de las principales atracciones turísticas de la región, y también se utiliza para actividades recreativas como pesca y deportes acuáticos (Cossavella, 2003; Griboff et al., 2018). El ELM se ubica en el Valle Los Reartes o Santa Ana, en el límite entre los departamentos Santa María y Calamuchita, a 65 km al sudoeste de la ciudad de Córdoba. La cuenca de aporte hasta la presa abarca una superficie de 894 km2 y está conformada por cuatro ríos tributarios: San Pedro, Los Espinillos, Del Medio y Los Reartes. Las coordenadas de su espejo de agua son 31º 43’30’’ S y 64º 32’20’’ W. (Bazán et al., 2018). El embalse ha sido clasificado como eutrófico, con floraciones recurrentes de cianobacterias y calidad de agua deteriorada en verano y primavera (Bazán et al., 2018). El progresivo deterioro de la calidad de agua es consecuencia de la actividad turística, el creciente desarrollo urbanístico en su cuenca, la ocurrencia de incendios y de las prácticas agrícola-ganaderas, presentándose floraciones de cianobacterias y algas, producto de su enriquecimiento de nutrientes, sumado a condiciones de temperatura, luz y estratificación de la columna de agua (Cossavella et al., 2011; Rodríguez Reartes et al., 2013; Nadal et al., 2013; Bazán et al., 2018; Griboff et al, 2018). En los últimos años, el ELM ha sufrido una fuerte presión antropogénica por el crecimiento de asentamientos urbanos e instalaciones turísticas sin planificación ni control, así como impactos naturales debido a incendios e inundaciones en los alrededores (Rodríguez Reartes et al., 2016; Bonansea et al., 2021). Por la atracción turística del embalse, localidades próximas como Villa Ciudad de América, Potrero de Garay, La Cumbrecita, Los Reartes, Villa Ciudad Parque Los Reartes y los parajes Villa Alpina, Villa Berna y Athos Pampa, tuvieron un crecimiento poblacional acelerado sin que exista un plan de ordenamiento territorial (Cossavella et al., 2011). El perilago fue extensamente ocupado por viviendas y cabañas que no están conectados a una red cloacal, sino que descargan sus efluentes a sangrías o pozos absorbentes. Los mismos se infiltran a través del subsuelo, llegando hasta el embalse con elevada carga de nutrientes e incrementando su condición de eutrofia. A esto se suma la construcción de viviendas muy cerca del embalse, a menos de 50 metros de la costa en algunos casos (Nadal, 2010; Rodríguez Reartes et al., 2016; Bonansea et al., 2021). Además, alrededor del lago hay cientos de balsas que están habitadas de forma permanente, que producen diferentes tipos de residuos, que se arrojan directamente al depósito. Por tanto, existe una gran descarga directa de efluentes domésticos, es decir, sin tratamiento previo, al lago (Griboff et al., 2018). Otro problema a considerar es el aumento de incendios, como por ejemplo los ocurridos en el periodo 1999-2003 en las Sierras Grandes (Argañaraz, 2016). Debido a la negligencia del hombre, al año hidrológico seco y a las condiciones meteorológicas (periodo de estiaje, altas temperaturas y fuertes vientos) se creó a mediados del año 2003 un escenario óptimo para provocar focos de incendios de diversa magnitud en las cuencas del ELM (Rodríguez et al., 2005). Las floraciones de cianobacterias se detectaron más frecuentemente desde el año 2004, luego de los incendios forestales ocurridos en la zona (Bazán et al., 2018). Por otra parte, las principales actividades que se realizan en la zona están relacionados con la agricultura (soja, maíz y papa) y cría de animales (ganado vacuno y equino) que pastan en la costa oeste del embalse y lo utilizan como abrevadero. Las descargas directas de heces de origen animal causan contaminación fecal del agua, pérdida de especies acuáticas, aumento de nutrientes y favorece el proceso de eutrofización (Cossavella et al., 2011, Griboff et al., 2018). Todas estas acciones descriptas repercuten en forma negativa sobre el embalse, llevándolo a un progresivo estado de eutrofización. Debido al deterioro de la calidad del agua evidenciado, se convirtió de vital importancia la realización de monitoreos periódicos en el ELM y sus tributarios con el objeto de evaluar la dinámica de la calidad de sus aguas y la evolución de su estado trófico. Existen antecedentes de monitoreos realizados en forma estacional que datan del periodo 1971 - 1972, en los cuales ya se habla de las características eutróficas de este cuerpo de agua (Drago y Depetris, 1975; Bonetto et al., 1976). En la década del ‘80, fueron muestreados durante los veranos de 1984, 1985 y 1986, 103 lagos y embalses de Argentina, dentro de ellos el ELM (Quirós, 1988). Entre los meses de agosto de 1992 y agosto de 1993, la ex Dirección Provincial de Hidráulica y la ex Empresa Provincial de Obras Sanitarias realizaron un monitoreo sobre un área de la cuenca comprendida por el ELM y sus afluentes, hasta un punto situado a 300 metros aguas abajo del azud nivelador de José de La Quintana, sobre el río Los Molinos, con una periodicidad mensual (Cossavella, 2003). Posteriormente, la empresa Aguas Cordobesas realizó un muestreo en profundidad, en el verano del año 1994 y, por iniciativa de la Municipalidad de Córdoba se llevó a cabo otro en distintos sitios del embalse, durante los meses de enero y febrero de 1997, con el objetivo de realizar un diagnóstico de su estado trófico. Desde octubre del año 1999 se llevan a cabo monitoreos en el ELM y sus tributarios, en el marco de diversos proyectos de investigación y a través de actividades multidisciplinarias e interinstitucionales. La continuidad del estudio fue posible por la actuación sinérgica entre el Laboratorio de Hidráulica de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba (FCEFyN - UNC), la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la provincia de Córdoba (ex DIPAS y actualmente APRHI) y el Ente Intercomunal Los Molinos. A partir del 2001 comienza a participar la empresa Aguas Cordobesas S.A., actual concesionaria y prestataria del abastecimiento de agua potable a la ciudad de Córdoba (Cossavella et al., 2011, Bazán et al., 2014; Bazán et al., 2018), y en los últimos años se incorporó el Grupo Especial de Rescate y Salvamento de la Policía de Córdoba (GERS). Como resultado de las diferentes campañas de muestreo se generaron una importante cantidad de datos espaciales y temporales de calidad de agua de los tributarios del embalse. En este trabajo se pretende realizar el análisis de los mismos y el planteo de modelos de comportamiento hidrogeoquímico en escenarios donde converjan los aspectos climáticos, ambientales y antrópicos.
publishDate 2022
dc.date.none.fl_str_mv 2022
2026-06-08T21:09:52Z
dc.type.none.fl_str_mv info:eu-repo/semantics/masterThesis
info:eu-repo/semantics/acceptedVersion
http://purl.org/coar/resource_type/c_bdcc
info:ar-repo/semantics/tesisDeMaestria
format masterThesis
status_str acceptedVersion
dc.identifier.none.fl_str_mv https://hdl.handle.net/20.500.12272/15130
url https://hdl.handle.net/20.500.12272/15130
dc.language.none.fl_str_mv spa
language spa
dc.rights.none.fl_str_mv info:eu-repo/semantics/openAccess
Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.5 Argentina
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/
Shoijet, Verónica Patricia
https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/
eu_rights_str_mv openAccess
rights_invalid_str_mv Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.5 Argentina
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/
Shoijet, Verónica Patricia
https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/
dc.format.none.fl_str_mv pdf
application/pdf
dc.source.none.fl_str_mv reponame:Repositorio Institucional Abierto (UTN)
instname:Universidad Tecnológica Nacional
reponame_str Repositorio Institucional Abierto (UTN)
collection Repositorio Institucional Abierto (UTN)
instname_str Universidad Tecnológica Nacional
repository.name.fl_str_mv Repositorio Institucional Abierto (UTN) - Universidad Tecnológica Nacional
repository.mail.fl_str_mv gestionria@rec.utn.edu.ar; fsuarez@rec.utn.edu.ar
_version_ 1877230968690966528
score 13.265058